Roomba, Mowbot y ER1: Tres robots para el hogar

Pequeñas máquinas autómatas de bajo coste que se mueven con toda libertad, hablan o responden a nuestras órdenes.

Los avances en robótica se asemejan bastante a los producidos en los ordenadores. Máquinas que inicialmente eran muy costosas y limitadas han evolucionado tecnológicamente mientras que su coste es cada vez más económico debido al abaratamiento de sus componentes.

Gracias a esta evolución, ya podemos encontrar en el mercado máquinas autómatas capaces de realizar las más diversas tareas, desde las más cotidianas hasta las más complejas y precisas, y todo por un coste no muy exagerado.

Para muchos de nosotros, cuando escuchamos la expresión `robot doméstico´ nos viene a la cabeza el perrito `Aibo´, el robot mecánico de Sony que debutó en 1999 y que se convirtió rápidamente en el robot comercial más popular construido hasta el momento.

Su último modelo, el `ERS-72M´, no sólo imita las acciones de cualquier cachorro al caminar, retozar, jugar, dormir, comunicarse y mover la colita, sino que también toma fotografías y las envía por e-mail, es una alarma para despertar a su dueño y baila mientras reproduce su colección de mp3.

Los nuevos robots: aspiradoras, cortacésped y mucho más

En la actualidad, el sector de la robótica ha comenzado a desarrollar máquinas para el hogar, capaces de realizar distintas tareas por nosotros como aspirar el suelo de nuestra casa, trasladar objetos de un lugar a otro, vigilar nuestra vivienda o incluso cortar el césped de nuestro jardín sin precisar nuestra intervención.

Estamos ante el comienzo de la robótica para el hogar. Dentro de algunos años, el futuro que nos enseña la película `Yo, robot´ quizá deje de impresionarnos.

Roomba, la aspiradora inteligente

Una versátil aspiradora robot que, según sus fabricantes, es capaz de cubrir hasta el 90% de las superficies que se le encomiende limpiar sin precisar nuestra intervención. Su modelo más avanzado es capaz de buscar por sí sola, su base de carga para reponer sus baterías.

Especialmente preparada para evitar escaleras u objetos que amenacen su integridad física, Roomba cuenta con distintos modos de aspirado, un detector de suciedad y un colector de polvo.

Disponible en diferentes modelos y colores, esta aspiradora se puede adquirir en el sitio de la empresa iRobot, la misma que diseña robots exploradores para el ejército estadounidense, disponible en las tiendas a partir de 150 euros, aproximadamente.

`Mowbot´, el cortacésped

Con una autonomía capaz de cortar el césped de once pistas de tenis y de hasta 27 grados de pendiente, este robot utiliza baterías eléctricas para desplazarse, volviendo automáticamente a su estación cuando es hora de una recarga. Su independencia es tal que ni siquiera hay que preocuparse por los desechos: `Mowbot´ pica el césped con sus cuatro cuchillas y lo devuelve al suelo para que sirva de abono. Con tres modelos diferentes que incluyen un sensor de lluvia y control remoto, este invento de nacionalidad británica puede adquirirse por Internet a precios que van desde 1.440 hasta 1.945 euros.

ER1, el robot personal

Evolution Robotics ha preparado el `ER1 Personal Robot System´, un kit que nos permitirá armar y expandir nuestro propio robot. Usando como centro neurálgico un ordenador portátil tradicional (o un computador de escritorio adaptado), el `ER1´ tiene funciones básicas de reconocimiento y comunicación, así como la capacidad de trasladarse y cargar objetos.

Su característica más notable es la flexibilidad de su programa y estructura, a partir de los cuales se puede personalizar completamente el robot según nuestras necesidades.

La eficiencia energética en el hogar

¿Y la secadora?

Y ¿cuál es el lugar ideal para poner el frigorífico?

Cuando decidimos adquirir un electrodoméstico nuevo, o pensamos en reformar una cocina, parece que decidimos la ubicación de los elementos más por la comodidad o el diseño que por la lógica de la eficiencia energética.

Esto nos puede provocar un aumento del consumo energético que podríamos evitar utilizando los consejos básicos al respecto.En primer lugar debemos diferenciar claramente entre los elementos que necesitan ambiente frío y seco, como el frigorífico y el congelador, y aquellos que requieren un entorno caliente, como el horno o la cocina, para reducir al máximo las pérdidas energéticas.

Así podemos decir que los primeros, al necesitar bajas temperaturas a su alrededor, así como poca humedad, es interesante situarlos en la pared orientada al norte o al exterior con el fin de favorecer su funcionamiento, y también que se encuentren alejados de aquellos elementos que generen calor o humedad como pueden ser la cocina, el horno, la secadora o el lavavajillas y además se puede instalar una rejilla para favorecer la ventilación.

Por otra parte, la lavadora y la secadora, debido a que tienen la función del centrifugado o giro del tambor interno, producen vibraciones, por lo que es conveniente asentarlos en el suelo o sobre una superficie bien anclada, que no transmita estas vibraciones a otro equipo, puesto que podría resultar muy perjudicial para el equipo sobre el que se sustente. Ni que decir tiene que si éste es un congelador las consecuencias pueden ser nefastas, no sólo debido a las vibraciones.

Es más que probable la humedad le generará una alto nivel de escarcha, reduciendo enormemente su rendimiento.En la actualidad, existen en el mercado todo tipo de electrodomésticos más pequeños cuya utilización es puntual, aunque no por ello menos importante. Es el caso, por ejemplo, de  un robot que es capaz de cocinar de forma automática alimentado por energía eléctrica, cuando se está utilizando. Es común que este aparato desprenda vapor de agua, por lo que es recomendable situarla alejada del frigorífico.

Electrodomesticos inteligentes

Imagínese que el portón de su garaje reconoce su coche y se abre solo o que a través de internet puede poner la lavadora o calentar su comida en el microondas.

Una nueva generación de electrodomésticos formará parte del mobiliario de las cocinas de muchos hogares en un futuro no muy lejano. Conocidos como electrodomésticos inteligentes, frigoríficos, lavadoras, hornos, microondas y hasta aspiradoras estarán interconectados a través de una red que se podrá programar y controlar incluso por teléfono. Además de ahorrar tiempo, los nuevos electrodomésticos inteligentes ahorran dinero y serán respetuosos con el medio ambiente, ya que realizan una estupenda gestión de la potencia eléctrica contratada, como utilizar la tarifa nocturna. Desde hace unos años los expertos hablan de frigoríficos en los que poder leer el correo electrónico o de lavadoras que si descubren un fallo llaman automáticamente al servicio técnico.

Entre 2002 y 2007 se espera un crecimiento anual del 53,4% para esta gama de productos inteligentes

En una palabra, los electrodomésticos del futuro.

Aparatos que pueden ser programados a través de internet o que se comunican entre ellos para conseguir una vida más cómoda. Según un estudio de la empresa analista In-Stat/MDR, aunque el volumen de ventas de equipos de consumo o electrodomésticos inteligentes se empezó a estancar en 2003 y muchos proyectos se han parado en los dos últimos años, se espera un crecimiento anual del 53,4% entre 2002 y el 2007 para esta gama de productos. Los electrodomésticos inteligentes se pueden clasificar en dos categorías: por un lado están los equipos de consumo con conexión a internet y, por otro, los electrodomésticos de línea blanca. Los primeros incluyen a los equipos audio, pantallas, TV con conexión a internet y equipos de correo electrónico.

Respecto a los de línea blanca, se dividen en los pequeños o portátiles y los grandes. Acceso a internet. Los impulsores de este tipo de equipos serán el acceso a internet de banda ancha, las redes de datos residenciales, la educación y el precio. Hay un interés creciente en todos aquellos dispositivos digitales relacionados con el entretenimiento, aunque necesitarán una conexión a banda ancha y redes de datos instaladas en las viviendas para poder disfrutar de sus nuevas prestaciones. Un cerebro electrónico será el encargado de gestionar y controlar todos y cada uno de estos elementos de la red, lo que permitirá que, por ejemplo, con una llamada de teléfono se imparta una orden para poner en funcionamiento la calefacción y el horno a una hora determinada.

De esta forma, cuando volvamos a nuestro hogar encontraremos un ambiente caldeado y acogedor, y, también, la cena preparada. LG Electronics cuenta en el mercado español con electrodomésticos con capacidad de comunicación integrada. Con el nombre de LG Home Network, la línea está formada por un frigorífico, un horno microondas, una lavadora y un aparato de aire acondicionado. El cerebro del conjunto es el frigorífico, ya que desde su pantalla táctil se pueden controlar los otros tres electrodomésticos.

La conexión con el frigorífico se hace a través de ADSL, mientras que los aparatos se comunican entre sí a través de los cables de electricidad, la PLC (Power Line Comunication), con lo que no es necesario ningún cableado adicional del que tienen las viviendas convencionales. El frigorífico puede reproducir música en formato MP3, tiene una pantalla para ver la televisión, cámara digital, agenda, acceso a internet, una función que permite saber cuándo caducan los alimentos que tenemos guardados en él, etc.

Por su parte, el Hogar Digital Fagor es un avanzado sistema de gestión que ofrece tranquilidad y seguridad y que, además, permite gestionar sistemas domésticos de la vivienda por teléfono. Desde cualquier lugar podrá encender o apagar las luces de su casa, subir o bajar las persianas, activar el sistema de riego del jardín y poner en marcha la calefacción, etc.

Mantener los electrodomesticos

Los diferentes electrodomésticos van llenando nuestro hogar.

Parece que todo lo que tenemos que hacer con ellos es detectar nuestras necesidades, buscar el equipo que mejor se adapte, procurar que tenga poco consumo energético o un buen etiquetado energético (tipo A o B) y, por supuesto, un buen precio. Después lo instalamos donde creemos conveniente y ya está.

Una buena limpieza y un buen mantenimiento favorecen que el equipo dure más, en mejores condiciones, y gaste menos energía.

Ahorramos dinero

A grandes rasgos, podemos decir que la limpieza es fundamental. Hay que tener la precaución de no utilizar productos abrasivos que puedan deteriorar la superficie de los equipos, pero evitando que se acumule polvo sobre todo en las resistencias y en las zonas de ventilación.

La lavadora, secadora, lavavajillas, aire acondicionado, etc., tienen filtros que deben limpiarse periódicamente, con una frecuencia diferente según el modelo y la utilización del mismo.

Si los filtros se obstruyen por efecto del polvo o la suciedad acumulados, se reduce drásticamente el rendimiento del equipo, porque o bien no expulsa el calor como debe o le cuesta más bombear el agua para el lavado.

Todos los equipos que generan calor o frío deben ir acompañados de un buen aislamiento térmico.

El horno, el frigorífico o el congelador tienen que cerrar bien, por lo que hay que vigilar el estado de los burletes de las puertas, limpiarlos con frecuencia y comprobar que no tienen roturas. El aire acondicionado debe encontrarse en una habitación sin pérdidas energéticas, para aprovechar al máximo su consumo energético. La mayoría de estos equipos tiene una salida de aire.

Es muy importante que no queden obstruidas. Para ello bastará con pasar un trapo húmedo para evitar esta acumulación de grasa y polvo.En el caso de la plancha, un buen mantenimiento es fundamental para alargar su vida. Si los orificios por los que sale el vapor están atascados, en la mayoría de los casos por acumulación de cal, la plancha no será igual de eficiente. Cada vez que la utilice, límpiela, en frío.

Si la suela es de aluminio, bastará limpiarla con un paño húmedo o esponja y detergente suave. Al menos una vez cada dos meses es recomendable que haga una limpieza más profunda.

Cual es el frigorifico ideal

Dentro de los equipos instalados en el hogar, el frigorífico adquiere una relevancia especial, debido a que lo tenemos encendido todo el día.

Pequeñas diferencias en la capacidad, la etiqueta energética o la potencia entre un equipo y otro parecen poco importantes en el momento de la compra, pero al cabo del año pueden significar grandes diferencias de consumo eléctrico.El primer punto a tener en cuenta es la etiqueta energética.

Ni que decir tiene que la mejor elección serían los modelos de clase A, es más, en el caso de aparatos de frío, hay que recordar que existen algunos con una calidad energética aún más alta, «A++». La diferencia de consumo entre un frigorífico de clase A++ (205 kWh/año) y uno de clase B (376-512 kWh/año) es tan grande (unos 28 euros/año) que su diferencia de precio se amortiza rápidamente.

electrodomestico

Para hacernos una idea general en la elección del tipo de aparatos, el consumo de los frigoríficos aumenta en relación con su capacidad y con el número de estrellas o el tipo de prestaciones.

Así, a una temperatura ambiente de 20ºC, un frigorífico tradicional con compartimento para hielo, consume en energía eléctrica el equivalente a 20-30 euros al año; sin embargo, un modelo de cuatro estrellas con congelador, consume el equivalente a 30-43 euros al año, unos 10 euros al año de diferencia. Teniendo en cuenta que la vida media de un frigorífico es de unos diez años, la diferencia entre uno y otro está por encima de los 100 euros.

Así, podemos afirmar que la elección de un electrodoméstico de frío hay que hacerla conforme al número de personas, a los hábitos de vida y de compra, a la posibilidad de tener que congelar alimentos frescos y al espacio disponible en la casa. Los más recomendables son los «no frost» o «frost free», que están dotados de un ventilador que previene la acumulación de humedad, evita la formación de escarcha e hielo y la concentración de malos olores. El aislamiento es fundamental para evitar pérdidas energéticas innecesarias.

Una vez elegido el frigorífico idóneo, hay que seleccionar su ubicación correcta. Tiene que colocarse en el punto más fresco de la cocina, lejos de cualquier foco de calor y de humedad. Su instalación exige una separación de la pared de 10 cm.

Lavadoras inteligentes gastan un 30% menos de agua y energia

Whirlpool lanza al mercado español una nueva gama de electrodomésticos que reducen al máximo el consumo del hogar por medio de una avanzada tecnología de sensores.

La empresa Whirlpool acaba de lanzar al mercado una gama de electrodomésticos «inteligentes» dotados de un sistema denominado «sexto sentido».

Se trata de una avanzada tecnología basada en un sistema de sensores con el que lavadoras, frigoríficos o lavavajillas pueden obtener una reducción media de hasta un 30 por ciento del consumo de agua y energía. Según el aparato y la función de que se trate se consiguen unos resultados específicos. En el caso de los frigoríficos, es la primera vez que se aplica la tecnología de sensores.

Como explica Mirko Scaletti, director de Márketing de Whirlpool, «instalados en el interior de los compartimentos, envían información a un centro de control que reconoce cuándo es necesario un aporte extra de frío, por ejemplo cuando se tiene abierta la puerta mucho tiempo al colocar la compra.

 

whirlpoolEn este caso, además, una vez cerrada la puerta la temperatura adecuada se vuelve a alcanzar cinco veces más rápido que en uno normal. Con lo cual ahorramos energía, y conseguimos una conservación más duradera de los alimentos». Estos mismos sensores organizan un reparto del frío homogéneo en el interior de la nevera, que permite incluso una colocación caótica del contenido.

«En las lavadoras los sensores ajustan la cantidad de agua a la cantidad de ropa», detalla Scalatti. «Si hay poca, tomará menos agua, eliminará un aclarado y necesitará menos tiempo para calentarla». En los lavavajillas, los sensores analizan el nivel de suciedad del agua antes de tomar el detergente y si tiene muchas partículas la cambiarán. «Así se hace innecesario aclarar los platos antes, con el consiguiente ahorro.

También ajustan y optimizan la temperatura del agua necesaria para obtener buenos resultados», concluye Scalatti. Para Whirlpool alcanzar esta tecnología de sensores ha supuesto cuatro años de investigación, desarrollo y aplicación en los productos.

Al empezar a trabajar partieron del conocimiento de datos como que en España el consumo de energía de uso doméstico está creciendo anualmente un 2,5 por ciento y que la cocina es el lugar donde se concentra el mayor gasto energético del hogar, según un estudio del Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía.

Y aún más: la energía que se consume durante la vida útil de un electrodoméstico, unos diez años, puede incluso doblar el coste del precio de la compra. «Sin embargo, con esta tecnología de sensores aplicada a los electrodomésticos de clase energética A y A+ conseguimos reducir el gasto de agua y energía un 10 por ciento frente a los que no los llevan. Y hasta un 30 por ciento, cuando se trata de comparar con una lavadora mecánica convencional de clase B o C, por ejemplo. Lo que puede traducirse en tres meses de energía gratis», argumenta Scalatti.

Microondas para todos y para cada uno de los gustos y precios

Los microondas conforman uno de los pequeños electrodomésticos más útiles.

Cantidad de alimentos que antes sólo se podían hacer en el horno pasaron a cocinarse de forma mucho más rápida en estos aparatos. Y cada vez son más.Los microondas no han sustituido al horno de toda la vida, pero es cierto que, en su momento, supusieron una revolución dentro de los aparatos dedicados a la cocción.

Hoy en día, prácticamente todo el mundo tiene uno en casa, y cada vez se utiliza para más cosas, porque sus funciones y prestaciones no dejan de aumentar: con grill, especiales para pizzas, para carnes, digitales, electrónicos, con memoria de descongelación…

microondas

Incluso con tostador incluido, como es el caso del modelo «Tom» de LG Electronics. Este microondas, que posee un capacidad de carga de 26 litros y un control digital de la temperatura, posee integrado un tostador con 530 w de potencia.

Además, el nuevo diseño incorpora el grill a las funciones típicas del horno-microondas (hornear, gratinar, cocción automática, la descongelación de los alimentos…).

El microondas 3WG 2534 N de Balay cuenta, entre otras prestaciones, con grill simultáneo, sistema D.E.O. (Doble Emisor de Ondas), selector de funciones (5 niveles de microondas, grill y microondas + grill), programador de tiempo de 60 minutos y dos velocidades.

El modelo de la marca Siemens, el HF 26526 EU, por su parte, es el más completo de los modelos aquí presentados, por lo que también es el más caro: por 540 euros, puede acceder a un aparato con tecnología Innowave, con capacidad para 27 litros y un grill simultáneo de 1.300 W. de potencia. Además, cuenta con 5 niveles de potencia en el microondas y programable hasta 3 potencias consecutivas.

Dos memorias de cocción, display electrónico, cerquillo de encaste incluido, reloj electrónico e interior de acero inoxidable completan las prestaciones de este electrodoméstico.

Por último, el modelo 4WM 219 SP de Lynx muestra un microondas electrónico con sistema «doble emisor de ondas», cinco niveles de potencia, función Speed (programación de 30 segundos a potencia máxima), programador de tiempo electrónico de 99 minutos, 50 segundos, siete memorias de cocción y memoria de cocción con recetas

La ultima tecnologia tambien llega a los congeladores

Desde que los congeladores se independizaron de los frigoríficos, no han cesado de mejorar en prestaciones y tecnología: alarma óptica, congelación individual para cada cajón o consumo energético reducido son algunas de las opciones

Los congeladores individuales pueden ser un complemento muy útil al ya imprescindible frigorífico.

Existen de todos los modelos y tamaño: verticales, horizontales, integrables (que se pueden acoplar a un frigorífico concreto)… Mantienen la comida en perfecto estado de conservación y tienen, según el modelo, mayor o menor capacidad. Los elegidos para esta comparativa son pequeños congeladores verticales que se pueden integrar con un frigorífico de la misma marca.

Poseen cajones para separar los alimentos y muchos otros accesorios.El modelo 36V 9000 de Balay tiene un poder de congelación de 12 kg al día, tiene alarma óptica, cuenta con una tapa superior de 30 mm desmontable, congelación individual por cajón y un consumo energético de 274 kwh al año. Por ello, su clase de eficiencia energética es la C, es decir, que consume menos que los de punto intermedio (situado en las letras D y E). Los niveles de eficiencia energética se miden en siete letras, de la A a la G.

 

La A indica la máxima eficencia y la G la mínima. Uno de clase A consume alrededor de 450 Kwh menos al año que otro de clase G con las mismas características y prestaciones. El electrodoméstico B consume sobre un 10% más que el A, el C un 20% más que el A, y así sucesivamente.

El modelo GI 12 B 40 de Siemens es algo más caro que el de Balay (510 euros frente a 310), pero su clase de eficencia energética es la B. Posee alarma óptica, autonomía de 16 horas y un poder de congelación de 15 kg diarios.El 4GV 815 E de Lynx es el más barato de los aquí presentados (265 euros) y tiene un poder de congelación de 12 kg al día, con una autonomía de 17 horas y alarma óptica. Consume 274 kwh al año y su eficiencia energética es la B. Tiene alarma óptica.

El último modelo, el de Fagor CIV 21, tiene un precio de 445 euros y es el más eficiente energéticamente hablando: A. Además, posee mando de regulación del congelador en panel superior, función «súper freezing» y alarma de temperatura del congelador.

Energia electrica a mitad de precio

El consumo eléctrico conlleva unos gastos que, no obstante, son fáciles de reducir.

Con la tarifa de energía nocturna y conocimientos adecuados sobre cuáles son los electrodomésticos que más consumen,se podrá ahorrar en su factura de electricidad actualhasta un 55 por ciento.

Dentro de las pautas para un buen ahorro energético en el hogar hay que tener en cuenta que la tarifa nocturna, al alcance de todos, es una de las formas más fáciles para ahorrar en los gastos eléctricos de una vivienda. Este tipo de tarifa permite reducir hasta un 50 por ciento el total del precio del consumo nocturno.

La tarifa nocturna está indicada para aquellos consumidores que cuenten con la posibilidad de trasladar su mayoría de consumo eléctrico a las horas nocturnas; por ejemplo, se recomienda en los hogares en los que se ha instalado un sistema de agua caliente y calefacción por acumulación, ya que de esta forma se puede aprovechar la ventaja económica de más del 50 por ciento que supone el consumo eléctrico nocturno.

De este modo, a los consumos efectuados por la noche se les aplica un término de energía distinto al de los consumos efectuados por el día. Eso sí: para poder aplicar la tarifa nocturna a nuestro consumo, es imprescindible que la potencia contratada no supere los 15 kilovatios, lo que es normal en los contratos de uso doméstico.

reloj

Existen horas punta y horas valle. Se denominan «valle» las horas de mínimo consumo energético, por ejemplo, de noche, y se utiliza el término «punta» para referirse a las horas de máximo consumo, normalmente por el día. Uno de los objetivos de las eléctricas es conseguir un equilibrio entre horas punta y valle para mejorar el suministro eléctrico.

Al aplicar la tarifa nocturna en una vivienda se ayuda, además de ahorrar en la factura de consumo eléctrico y beneficiar al medioambiente, al conseguir un mejor suministro de consumo eléctrico, ya que al estar la demanda más repartida a lo largo del día las instalaciones no se saturan en las horas punta.

Franjas horarias

El horario en el que se aplica la tarifa nocturna varía ligeramente según la época del año. En los meses de invierno la franja de tarifa reducida va desde las 23:00 horas hasta las 07:00 horas, y en verano, desde las 24:00 horas hasta las 08:00 horas. Por lo tanto, esta tarifa está recomendada para aquellas viviendas cuyo consumo de electricidad se produzca fundamentalmente dentro de estas franjas horarias, consiguiendo importantes ahorros en el consumo nocturno y con tan sólo un 3 por ciento de recargo en el consumo fuera de franja reducida.

Pero son las propias eléctricas las que no recomiendan aplicar estas tarifas en los hogares que no dispongan de sistema de agua caliente y calefacción por acumulación. La tarifa normal de un hogar español no supera los 15 kilovatios de potencia contratada.

Esto implica que el término de potencia anual sea de 16,983156 euros el kilovatio hora y el término de energía con la tarifa normal sea de 0,080401 euros/KWh. Con la tarifa nocturna, el término de energía será durante el día de 0,082598 euros/KWh, un 3 por ciento más que con la tarifa normal, pero durante la noche, el término de energía se reduce a 0,037456 euros/KWh, lo que supone un ahorro de más de un 55 por ciento, según las indicaciones de varias fuentes de empresas eléctricas.